Mrs Page

Los miércoles por la mañana tengo una clase que se llama English Language in Context. La asignatura la imparten varios profesores a lo largo del curso, y cada uno se encarga de desarrollar un determinado aspecto del idioma(inglés, se entiende) en un contexto específico. Ayer le tocó el turno a la profesora Page, H. Page. Hasta aquí todo bien. Se trata de una persona que arrastra cierta reputación como lingüista en la universidad, así que tenía curiosidad por conocerla.Cuando la señora Page llegó, se acomodó, y paseó una mirada tranquila, experimentada, por toda la clase: una mujer con tablas cuyas maneras anunciaban una clase amena e interesante. Sin embargo, algo inesperado ocurrió en el momento en que, como es costumbre en esta universidad en el primer día de clase, se hicieron las presentaciones. Cuando ésta mujer lo hizo dijo llamarse Hannah Page. Es una profesora, como digo, bastante buena, habituada a grupos de extranjeros, por lo que su dicción es clara y pausada. Así que, cuando pronunció su nombre lo hizo despacio y vocalizando suavemente, lo que en una transcripción fonética sonaría como Jan-na Peich. Efectivamente, al oír su nombre completo de una forma tan sonoramente familiar se activó un resorte en mi cabeza y la respuesta al estímulo llegó como un rayo a la boca en forma de pequeña explosión incontenible. En ese momento me alegré de que en este país no se estile lo del segundo apellido, porque si Mrs Page llega a decir  que su apellido materno era Gromenauer,  me mata.

Cuando me tocó el turno me hubiera gustado decirle,físicamente, moralmente, diplomáticamente, que no me llamaba trigo por no llamarme Rodrigo, que nací después de los dolores, a orillas de dos bonitos lagos, lago negro, lago blanco, y que era aficionado a la Historia, particularmente interesado en la caidita de Roma;que en España trabajaba para la Meretérica, donde llevaba más años que la puerta; que no tenía novia porque estaba la cosa mu mala, y que ligaba menos que Torrebruno en Melrose Place, aún teniendo más peligro que Alf en un anuncio de Whiskas; que sin embargo estuve casado hasta hace poco, pero que la maté en agosto, la caló apretaba (una mala tarde la tiene cualquiera), y que mi compañero de al lado, un estudiante soberbio, me había llamado croata, así que estaba más enfadado que el casero del Fugitivo.

Todo esto me hubiera gustado decirle, pero no pude,no pude,no pude.Y lo más triste de todo es que, atestada como está la universidad de españoles, en esta clase soy el único gallego, por lo que no fue posible compartir la gracieta con ningún compatriota cobarde, me cago en mis muelas.

En fin, que os vaya bien, aquí me quedo de imaginaria…

 



4 Responses to “Mrs Page”

  1.   Quique Says:

    Eres un finstro de fenómeno. Me he reído un huevo con tu post e imaginando la situación.

    Este sábado carnavales, te informo que el barrio resiste, aunque este año -salvo cambios de última hora- un disfraz algo soseras para vuestra mítica trayectoria: explorador. Habrá que ver los complementos.

    Abrazos.

  2.   Lucas Grijander (Stone91) Says:

    Erer un cinturón negro, karateca. Seguro que estabas más rojo que si hubieras puesto la cara en la puerta del horno, la gloria de mi madre. Si vuelves por clase de la señora Peich, díle “grijandemeremore agromenauer”, seguro que ella ya sabe por donde va esto. Este caballo que viene de bonanza……

  3.   alex indigente Says:

    ¡Qué cabronazo estás hecho!… Me has hecho reir un rato. Por cierto. Ya he puesto internet en casa. Cuidate campeón.

  4.   elisa Says:

    jajaja….gromenauer…

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