Royal Opera House

Nada más asentar mi trasero en una de las butacas del anfiteatro de la Royal Opera House mi memoria realizó un cinematográfico viaje que me llevó desde El Padrino III hasta Philadelphia, pasando por Pretty Woman, qué le vamos a hacer, mientras me sentía un poco cateto a estribor (nos sentaron en el lado derecho) al ser plenamente consciente de que aquello iba a ser lo más cerca que iba a estar de presenciar un evento en este prohibitivo lugar. “Bueno, no creas”, me contaba la simpática Directora de Eventos, que hizo las veces de guía, “en los últimos asientos a ambos lados del anfiteatro puedes conseguir entradas de hasta diez libras”.Y la verdad es que se trata de una opción muy interesante, sobre todo porque al llegar a la butaca te facilitan por el mismo precio un folio en blanco y, mientras escuchas la obra, tienes la oportunidad de  dibujar algo bonito apoyándote en la puta pared que tienes delante. Es, digamos, una forma distinta de apreciar el arte. Mente abierta. En fin. El caso es que la visita fue organizada por una profesora de la universidad, con nombre normal, y tenía como finalidad aprender algo del trabajo de los intérpretes y traductores que subtitulan las obras, así como observar la labor que realizan durante el espectáculo, que es algo bastante menos simple de lo que yo pensaba. Así que no hubo función pero sí visita curiosa, terminando además la tarde tomando una cerveza en casa de un amigo de la niñez, reencuentro entrañable con el tipo que me mostró la capacidad para estimular la imaginación que posee un trozo de papel más allá de las páginas del Interviú. Además, ¿quién demonios necesita asistir a uno de éstos pomposos espectáculos cuando tienes a escasos cien metros música de la buena casi a cualquier hora?

 YouTube Preview Image

                                                          



3 Responses to “Royal Opera House”

  1.   Sonia, Julia, Angus & Fatman Says:

    Que pena, seguro que si hubiéreis hecho la visita con Jana Peich, os habría echo un pequeño show, por la gloria de su madre….

  2.   Cristina Says:

    Mola tu blog,voy a hacer yo uno también. Bueno,creo que no sabria ,mejor leo el tuyo.SAludos de tu “vecina”. Por cierto, yo soy mas de Poirot,je,je.

  3.   elisa Says:

    Y qué tal la parte relativa a los traductores e intérpretes en teatro y ópera? siempre he creído que en la universidad británica hay una rama de estudio sobredimensionada que estudia precisamente eso: traducción e interpretación de teatro y ópera. Los tres o cuatro traductores que se dedican a eso en el mundo deben ser los profesionales más observados del planeta. Vamos, que no es pa tanto libro y tanto experto como hay, tengo la certeza de que hay más expertos en la traducción de drama y ópera que auténticos traductores de esto. Aunque también puede ser que los propios traductores de drama y ópera sean los que se observan a si mismos, lo que ya me parece el colmo del ombliguismo y de la irrelevancia académica…
    Intuyo que esta es la clase de traducción a la que te apuntaste: ¿te gusta? Si te pones las pilas y te gusta, te puedo pasar algún trabajo (o quizás puedas encontrar algo de eso por allí?) ¿Cómo va la búsqueda de empleo, by the way?
    besos

Leave a Reply